viernes, 30 de abril de 2010

Años Después
(a Jaime, a diez días del aniversario luctuoso)

Abierta mi conciencia encuentro que flotas en ella,
Re barajeando mis sentidos, encontrando el dolor,
Girando en busca del demonio que anuncio tu huida,
O tu expulsión de mi historia… te me olvidas en los años por venir,
Y después regresas…
Sin ser recuerdo físico si no idea,
Alucinación… ¿estuviste?...

Nixania

martes, 27 de abril de 2010

Funeral
(a Jaime, una imagen de lo que fui al decirte adiós…)


lunes, 26 de abril de 2010

PREMONICIÓN
(a Jaime, que me visitaste antes de partir)

Con 37 grados, las paredes calientes y el sudor corriendo por mi cuerpo,
El ahogo del alma se deja ver,
La mente se despierta y las flamas calientan las pupilas de la desesperación,
Del llanto ignorante,
Del temor y de la premonición,
Y de lo pasado,
Del recuerdo,
De la visión,
Del saber sin saber nada,
Del sentir,
De lo ya conocido, del aviso y del olvido,
Del recuerdo de la promesa que no se dio
Y de la seguridad que se ofreció,
Del no morir,
Del camino cuartado y sustituido por silencio,
Por ese incomodo silencio que te deja suspendido en tu tiempo,
Sin encontrarte,
Sin hablarte y sin poder morir.
Encuéntrate, búscame y… déjame morir.


Nixania

jueves, 22 de abril de 2010

Dolor crónico

La realidad se somatiza en mis articulaciones,
En los engranes del dramatismo excitante de la fantasía;
Se almacena en la retina ocular que me permite ver el camino de mis elecciones errantes o erróneas elecciones,
Cierro los ojos pero místicamente la imagen astral atraviesa mis parpaos para torturarme,
Y entonces regreso a la jaula de la que salí…

Nixania

domingo, 18 de abril de 2010

En el vacío del ser

En el vacío del ser el alma fue clausurada,
La conciencia agotada, y yo, no estoy,
No estoy,
Estoy, en el vacío del ser.
Después del alma no estoy,
Estoy,
En la conciencia agotada,
En el vacío del ser.
La conciencia se llena, de nada,
Nada,
Después del ser,
Después de mí con el vacío del ser,
Sin mí.

Nixania

lunes, 12 de abril de 2010

De repente es necesario dejar fluir palabras, palabras que se encuentren en el espacio, palabras que unan su esencia, que vibren al contacto de existir.

jueves, 8 de abril de 2010



Un buen amigo me dijo que en los ratos de ocio o tiempos muertos, de los cuales teníamos muchos en Monterrey por los largos traslados de un punto a otro en transporte urbano, se ponía a hacer trazos y garabatos para sentir el paso del tiempo menos pesado.

Así que puse en práctica ese ejercicio y en un momento de aburrimiento me puse a hacer garabatos, no surgieron obras de arte pero si, un desahogo necesario que calmara un momento mi ansiedad.

Cuando me pongo a dibujar logro entrar en una especie de trance confuso y del que en ocasiones no me interesa saber el significado; recuerdo que el día que trace estas líneas, estaba yo muy concentrada y de repente una manita curiosa tomo uno de los lápices de color y autografió la hoja sobre la que yo trabajaba, desde entonces mi hijo decidió ser acompañado también de lápices y cuadernos de hojas blancas.

Dejo aquí estos garabatos, uno de los cuales Bernardo, mi hijo entonces de tres años y medio, nombro, “Dinosaurio del huevo morado”…

martes, 6 de abril de 2010


En Baja California sur contamos con una cadena montañosa, reserva de la biósfera, llamada Sierra de la Laguna. Es aquí a donde nos retiramos a descansar, alejarnos del bullicio de la gente de ciudad, de los ruidos generados por los motores de los carros y camiones, del estrés del trabajo y de la rutina diaria en general.
En las faldas de la sierra existe una comunidad de 15 ranchos que cuentan entre todos con un aproximado de 80 personas, gente ruda por el trabajo pero gentil y dispuesta a mostrarnos su estilo de vida y compartir su diario vivir.


Es aquí donde año con año acampamos en la propiedad de Doña Luz, junto a su casa “Rancho El Refugio” se encuentra su restaurant, es rustico con palapa y piso de piedra y tierra, llamado “El Rancho”, montamos tiendas de campaña junto al fogón, a 30 metros del arroyo, donde disfrutamos de un chapuzón en la cascada para refrescarnos del calor.

Muy temprano por la mañana salimos de excursión con Rogelio, hijo de Doña Luz, una caminata de 6 horas entre el monte de cactus, biznagas, arboles dorados llamados “Torotes” y especies a nuestros ojos extrañas y fascinantes, endémicas de esta región.



Bajamos y subimos el cerro para llegar a la roca que conserva una pequeña pintura rupestre. De regreso paramos a descansar y nadar en una fría, profunda y hermosa fosa de agua dulce que baja de la sierra.



Ya relajados con la frescura del agua continuamos nuestro camino de regreso a El Rancho donde ya nos esperaba una rica comida hecha por Doña Luz con tortillas de harina hechas a mano y cocidas en el fogón con leña recolectada por los hijos y sobrinos que nunca se rajan y se aventuran a las nuevas experiencias, que en esta ocasión fue aprender a buscar leña.





Solo queda por decir que después de estos días de descanso al aire libre, las energías están renovadas.